Antes del GPS
Conócenos
Antes del GPS, antes de las rutas automáticas y los mapas digitales, existía otra forma de moverse por el mundo: con intuición, con tiempo y con emoción. Se viajaba sin prisa, con el corazón atento y la mirada abierta. Se preguntaba en la calle, se anotaban indicaciones en una servilleta, se avanzaba con la certeza de que perderse también era parte del camino.
Ese espíritu es el que nos mueve.
Este proyecto nació de un recuerdo, de una conversación familiar, de mirar el pasado no con nostalgia, sino con la voluntad de revivir lo que aún tiene valor. El Mercedes-Benz 300 SE que hoy vuelve a rodar en estas experiencias fue parte real de esas épocas: acompañó viajes, celebraciones, reencuentros y momentos que quedaron marcados para siempre. Y hoy está de vuelta, no como una pieza de museo, sino como vehículo vivo de emociones.
Creemos que las experiencias más significativas no tienen por qué ser complejas. Que a veces, basta una buena conversación, una mirada, una pausa frente a un paisaje o una historia que se vuelve a contar. Por eso diseñamos momentos únicos, en los que lo simbólico importa, donde cada trayecto tiene sentido y donde cada detalle —desde la música hasta el destino— está diseñado para dejar una huella emocional.
No somos una agencia. No diseñamos paquetes impersonales. Somos personas que aman los ritos, la historia, el patrimonio, los gestos, los regalos que hablan, las imágenes que quedan.
Y queremos compartir eso contigo.
No ofrecemos un tour. Te abrimos una ventana al pasado.
Antes del GPS
no es solo un paseo. Es un reencuentro con lo que fuiste, lo que soñaste, lo que aún guardas en el alma.
Cuando te subes a este auto, algo se detiene. El ruido del mundo baja el volumen. No hay apuro, no hay pantalla, no hay destino que valga más que el trayecto. Solo estás tú, tus recuerdos y esa sensación olvidada de ir mirando por la ventana sin que nada te exija llegar rápido.
Cada experiencia es única. Puede ser una sorpresa para alguien que amaste, un regalo para quien te enseñó a andar en bicicleta o una forma elegante y emotiva de decir “gracias”, “perdón” o “hasta siempre”. También puede ser una historia que compartes con tus hijos, un momento íntimo que atesoran los abuelos o un reencuentro con esa calle, esa canción o ese aroma que creías perdido.
Aquí no se trata de ir del punto A al punto B. Aquí el viaje es el momento. El Mercedes Benz 300SE no es solo un auto, es una cápsula de tiempo con asientos de cuero, vidrios gruesos y un chofer que entiende que esta ruta tiene valor emocional.
Cada detalle cuenta: la música de época, los silencios cómodos, la lentitud, el sonido del motor cuando todo estaba hecho para durar. Tú eliges el sentido. Nosotros te llevamos.
Vive una experiencia que no se mide en kilómetros, sino en emociones.
Antes del GPS… todo era más humano.
Explora nuestras experiencias y regala un viaje al corazón.
Hay regalos que no se compran, se viven. Momentos que no caben en una caja, pero sí en un asiento del Mercedes-Benz 300 SE. Regalar una experiencia “Antes del GPS” es abrir una ventana al pasado, es decir “te recuerdo”, “gracias por estar”, “quiero volver contigo”.
Es invitar a alguien a subirse a un auto que no solo recorre calles, sino emociones. Porque este Mercedes no es cualquier vehículo: es símbolo de historias, de trayectos que marcaron, de vínculos que aún laten. Un viaje que no termina al llegar… y que empieza desde el corazón.
Celebra logros y rituales importantes con el Mercedes-Benz 300 SE como acompañante de elegancia y solemnidad.
Revive momentos inolvidables con el Mercedes-Benz 300 SE, símbolo de emociones profundas y conexiones eternas.
Explora el patrimonio con estilo a bordo del Mercedes-Benz 300 SE, con rutas e historias de antes del GPS.
Transforma lo simple en memorable con un paseo en el Mercedes-Benz 300 SE, icono del tiempo “Antes del GPS”.
Diseña vivencias únicas combinando locaciones, emociones y el Mercedes-Benz 300 SE como eje de cada narrativa personalizada.
Inmortaliza historias reales con estilo clásico, usando el Mercedes-Benz 300 SE como protagonista visual de tus relatos auténticos.
Sorprende con detalles cargados de historia, entregados junto al Mercedes-Benz 300 SE, embajador del recuerdo “Antes del GPS”.
Vuelve al origen con quienes realmente importan, viajando en el Mercedes-Benz 300 SE por rutas del corazón, como antes del GPS.
Antes del GPS
Antes del GPS, las rutas no se trazaban con tecnología, sino con intuición, con conversaciones en la calle y con el deseo de llegar sintiendo. Este Mercedes-Benz 300 SE no es solo un auto: es testigo de una época, de silencios compartidos, de música en casete, de mapas de papel y miradas por la ventana.
En esta galería comienza el viaje. Cada imagen captura algo más que una forma: captura una presencia. Por ahora, es solo él. Pero pronto, se llenará de historias, de personas, de caminos y emociones. Porque lo que hoy ves estacionado, mañana será parte de una experiencia que alguien recordará para siempre.
- Hasta la despedida tiene elegancia.
- Presencia impecable desde cualquier ángulo.
- El Mercedes-Benz 300SE preparado para una experiencia inolvidable.
- Frontal del Mercedes-Benz 300SE, símbolo de elegancia atemporal.
- Cada detalle fue hecho para durar.
- El silencio cómodo de un viaje con historia.
CONTÁCTENOS
ESCRIBSANOS O VISITE NUESTAS RRSS
Relatos sin mapa
Antes, cuando no existía el GPS, viajar era confiar. En la intuición, en las señales del camino, en la palabra de alguien que te decía “sigue derecho hasta que el cerro se acabe”. No se trataba solo de llegar, sino de lo que pasaba en el trayecto: las pausas, las dudas, los desvíos que revelaban cosas inesperadas.
Esta sección nace desde ese mismo espíritu.
Aquí no hay una ruta fija ni una fórmula. Solo historias, reflexiones, ideas y memorias que nos recuerdan que lo importante, muchas veces, no tiene coordenadas.
Relatos sin mapa es un cuaderno abierto donde compartimos lo que nos inspira, lo que nos mueve y lo que queremos invitarte a revivir. Porque hay experiencias que no se buscan… se encuentran.
Facilitamos tu experiencia desde el primer momento.
Puedes realizar el pago con tarjetas de crédito, en una sola cuota o hasta en 12 cuotas, según las condiciones de tu banco. Porque los momentos que importan no deberían postergarse.





